Gálatas 6:12.
Un soldado persa se ocupaba en denigrar al jefe supremo de sus enemigos: a Alejandro el Grande. Un capitán que lo oyó, lo amonestó: “Soldado: Se te está pagando para que luches noblemente contra Alejandro; no para que lo denigres.”
Cuando alguno venga a contarnos los defectos de otro hermano, digámosle: “Hermano: tú estás salvo de tales defectos para que luches noblemente en oración y con simpatía cristiana, no contra tu hermano, sino contra sus defectos.” —Dic. de Anéc. e Ilust. Bíbls.