Levítico 13; 14; Job 2:7; Mateo 8:2-4; 9:1-9; 27:31; Marcos 1:40-45; Lucas 5:27-32.
—¡Señor, te bendigo porque me permitiste ser un leproso!
La enfermera, extrañada, le protestó:
—Pero…¿cómo podéis dar gracias a Dios por desgracia tal?
—Porque por ella vine al hospital de la Misión y hallé a mi Salvador, y voy al cielo a vivir con el que tanto nos amó. — Dic. Anécd. Ilust.