Filipenses 4:4.
Sinfonía de luz de la mañana de Dios, lléname de música el alma; de música transparente, tersa y bella.
Sinfonía de luz de la mañana de Dios, clarifica mi espíritu para acercarme al Padre.
Sinfonía de luz de la mañana de Dios, pon fulgores en mi sendero para que el día que empiezo a vivir sea un día maravilloso.
Sinfonía de luz de la mañana de Dios, haz luminoso el áspero sendero de los hombres para que la visión se les ensanche y el corazón se les llene de auroras.
Sinfonía de luz de la mañana de Dios, éntrate en las cabañas de los humildes y despierta en su vida sin esperanza, ensueños y esperanzas.
Sinfonía de luz de la mañana de Dios, llega como un mensaje de amor a los corazones amargados y a las almas en que se va marchitando la fe.
Sinfonía de luz de la mañana de Dios, haz surgir aleluyas dentro de mi corazón… —El Faro.